sábado, 10 de junio de 2017

La Bella y la Bestia, 2017 (Beauty and the Beast, 2017)

Desde hace relativamente poco tiempo, Dísney nos ha ido trayendo varios live-actions de sus clásicos: Alicia in Wonderland en 2010, Cinderella en 2015, The Jungle Book en 2016... y Beauty and the Beast este año. Tantos mis amigos como yo estábamos deseando de poder disfrutarla en el cine y eso hicimos: el día después del estreno por la mañana nos dirigimos al cine para caer en las manos de esta historia una vez más.

Una película que refleja en ella la historia y escenas del clásico animado de 1991 pero que, además, expande la trama con nuevos hechos, personajes, sorpresas y canciones que quedarán para el recuerdo.

Un cuento para disfrutar, enamorarte y viajar a un universo que seguro te encantará.

De todas formas no hace faltar vender esta película para hacer que la gente vaya a verla pues el hecho de que sea de Disney, su título y su reparto ya son motivos suficientes para ello.

Sin duda, esta película es una versión mejorada de la ya conocida y querida versión animada y todo lo que había en la otra lo hay en esta e incluso mejorado, como ya he comentado. No quisiera ahora ponerme a explicar todo lo fascinante y maravilloso que tiene pues lo es todo, pero sí quisiera compartir la única escena que no me gustó del todo (a pesar de ser genial tal y como es): la escena de la canción de "Qué festín". Es mi canción favorita de la película original y cuando la vi plasmada en esta versión no me gustó mucho, mis razos son las siguientes: aunque ambas versiones sean casi idénticas y compartan los mismos colores, en esta versión me pareció mucho más oscura y menos feliz, hecho que hizo que le diera mi negativa a esta versión de la canción.

Aun así, la película es cuento de hadas precioso, reescrito y reinterpretado para cambiar ciertos estereotipos de la versión original (como Bella o Lefou) y que sin duda no defrauda.

lunes, 20 de febrero de 2017

Zona Spoiler: Arrival y su propuesta



Esta entrada contiene spoilers de La llegada (Arrival).

La idea última de la película de que el tiempo está conectado y que el futuro puede afectar al pasado así como en el presente podemos tener en cuenta el futuro para tomar decisiones, es un planteamiento similar al que plantean otras películas de este tipo, como El atlas de las nubes, Mr. Nobody, Donnie Darko o Interstellar. Cada una de ellas han sido llevadas de distinta forma y, por lo tanto, tienen sus diferencias respecto a este tema. Sin embargo, debo darle un punto de originalidad a esta película por haber expuesto este planteamiento al final de la cinta permitiendo resolver los supuestos "flashbacks" o visiones que aparecían a lo largo del largometraje, y por haber relacionado con los alienígenas el descubrimiento de un tipo de lenguaje más económico y de otra forma de entender la dimensión del tiempo.

La llegada (Arrival)

Una traductora y lingüista y un físico son sorprendidos por el gobierno de Estados Unidos al ser llamados para colaborar en la comunicación e investigación sobre unos seres extraterrestres que han llegado a la Tierra.

De casi dos horas de duración, Arrival es una película con un ritmo lento y pausado que mantiene el interés por conocer lo que el largometraje esconde: una magnífica propuesta sobre cómo funciona uno de los grandes misterios más investigados y que nos afecta a todos. A pesar de esa expectación continua, la película llega a un punto que da pie al espectador a mirar el reloj para comprobar el tiempo que queda (o que ha pasado), pero tras esta pequeña decadencia rítmica consigue remontar el vuelo con un final interesante que desvela una información que podría considerarse una propuesta muy interesante.

Una fotografía preciosa y relajante que permitirá acomodarte en el sofá de tu casa con el peligro de quedarte dormido a mitad de la película debido a su ritmo sosegado.

Los efectos visuales están muy mimetizados con el ambiente (a excepción de una escena que bien podría ser propia de la calidad visual de una Play Station 3) y que acentúan esa tranquilidad que transmite el largometraje.

Esta es una película que ha dividido a la crítica y que puede llegar a gustarte o a aburrirte y hasta defraudarte. Desde mi opinión, la recomiendo para aquellos que os guste filosofar y cuestionar el mundo que les rodea.

El siguiente enlace contiene mi opinión acerca de la propuesta de Arrival y su relación con otras obras cinematográficas, y por lo tanto recomiendo que veáis primero la película pues hay spoilers: 

martes, 24 de enero de 2017

La La Land

Jazz y color inundan una de las mejores películas del año y una de las que tienen más posibilidad de conseguir el Óscar a mejor película. Dos protagonistas redondos que, bajo la tutela de Damien Chazelle, llenan de blancos, amarillos y azules esta maravillosa oda al cine, la música y la danza.

La la land es una película que habla por ella sola, ninguna crítica negativa y llena de vitalidad, haciendo a cada espectador amar la vida que vive persiguiendo sus más preciados sueños. Canciones que enganchan y enamoran, bailes que animan a bailar, un guión maravilloso y real y una mezcla de nube y algodón que consigue entrelazar todo aquello que permite a una película llegar al espectador.

Me encanta el cine, la música y el baile, y por lo tanto me apasionan los musicales. Cada película musical que estrenan, allí estoy esperándola, y después de un año de espera he podido disfrutar de esta joya del cine. Una película que evoluciona y nos guía a perseguir nuestros sueños y a amar como nunca lo hemos hecho. Una película construida bajo el principio de la felicidad y la realidad que consigue que nos enamore con la fantasía de las películas: una historia adornada con música, baile, planos y fotografía que pretende evocar un sentimiento en el espectador. Sin duda, esta película lo consigue como ninguna otra lo ha hecho.

No debo pasar por alto ese carácter nostálgico que la envuelve: ese recuerdo a Singin' in the rain, a los bailes de Gene KellyFred Astaire, a la época del jazz de los 50 y a las historias clásicas románticas. Una reminiscencia que se va perdiendo conforme la película logra hacernos suya mientras nos vamos acercando a su sobresaliente final.