jueves, 18 de agosto de 2016

Sing Street

En una noche de celebración en la que todo el mundo estaba feliz aproveché la ocasión para ver con mis amigos un supuesto musical que, según la información que tenía previamente, recibió muy buenas críticas. Una película de la que esperábamos menos de lo que nos ofreció: canciones para el recuerdo, una historia principal bonita, llevadera y realista, al igual que los problemas que en ella se plantean, y unas sub-tramas que crean un largometraje completo y profundo sobre amor, amistad, compañerismo, problemas familiares y jerarquía, mezclados con comedia y música que enriquecen y dan sentido a la historia y al mensaje que consiguen transmitirnos.

En la de época de los 80's un chico decide formar una banda, esta sería la única frase que compartiría con una persona que no haya visto la película. Aunque la música no es lo más importante de la película sí que es algo esencial para la trama y para la evolución de los personajes, pues con ella el protagonista es capaz de expresarse libremente de todos los problemas que se le van presentando.

Una historia sobre el amor hacia la música y hacia la forma de componer canciones, conociendo cómo cada canción que aparece en la película tiene un origen, un sentido y un mensaje. Digamos que es como si ahora mismo escucháramos una canción y nos preguntáramos la razón de su existencia: ¿Qué sentido tiene para su autor?, ¿Qué intenta decirnos?, ¿Qué intenta expresar?, ¿Por qué quiere expresar eso?... En esta película nos lo muestran: cada canción está escrita por algo importante para su autor y tiene un mensaje que quiere dar o expresar. 

Por supuesto, las canciones que el protagonista crea son canciones compuesta por él y no por una compañía con el fin de conseguir más dinero, no son canciones comerciales. La película nos muestra el significado que tienen esas canciones hechas desde el corazón de sus autores. Pero, como ya he dicho, no sólo tiene importancia la música, a pesar de ser uno de los ejes fundamentales de la película, si no que encontramos los problemas que un joven de esa época podría encontrar: amor, autoridad, problemas familiares...

Una película completa que envuelve al espectador desde el principio y que hará que cualquier persona que le guste el cine y esta época se enamore rápidamente del largometraje.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Trumbo, la lista negra de Hollywood (Trumbo)

Hollywood siempre ha tenido una gran sombra detrás que hace que muchos temamos el gran poder que tiene y lo que es capaz de llevar a cabo. Esta película nos presenta su lista negra, unos guionistas no aceptados por sus ideología política y que son perseguidos por la Comisión de Actividades Antiamericanas. Una película biográfica sobre Dalton Trumbo, un guionista comunista que ha vivido parcialmente en las sombras.

No es de extrañar que las películas biográficas no suelan atraer a los espectadores, los cuales disfrutan con un buen largometraje de ficción, supongo que con el fin de evadirse de la realidad por unas horas. En este caso, el afamado actor Bryan Cranston, conocido principalmente por protagonizar una de las mejores series de estos años según el público, Breaking Bad, se coloca en la cabeza del cartel para interpretar a un guionista de carácter fuerte y decidido que se ve obligado a enfrentarse a un poder que le supera.

Una historia que interesará y mantendrá pegado a la pantalla a cualquiera que le interese los enfrentamientos entre la nobleza y el tercer estado, o lo que es lo mismo, entre el pueblo esclavizado y los que controlan la mayoría del poder, entre los demócratas de la esfera de Hollywood y del gobierno y los pobres guionistas comunistas que intentan sacar adelante sus ideas a la vez que su trabajo.

Un Bryan Cranston capaz de adentrarse en este difícil papel que hará las delicias del espectador. Dos horas de película en las que conoceremos a Trumbo y su obra y recorreremos la historia de una época marcada por enfrentamientos políticos y por ideas sin sentido, como esa Comisión de Actividades Antiamericanas, de la cual no conocía su existencia y me parece risible que haya existido algo así.